Defensa de la Casa-Cuartel de Caravia
Entre las notas de mi tio-abuelo, he encontrado un relato que, por su interés, no me resisto a reproducir. Se trata de un gesto de valor militar en su estado más puro, protagonizado por un guardia civil de la Compañía de Llanes, destinado en el cuartel de Caravia.
''Antonio Moreno Rayo, del puesto de Caravia, perteneciente a la Compañía de Llanes, al encontrarse de baja por enfermedad, quedó sólo en la casa-cuartel, mientras sus compañeros se concentraron en Oviedo. Conminado a la rendición por el comité revolucionario para que entregase la dependencia, lejos de consentirlo, puso el puesto en estado de defensa. Tras dos horas de tregua, recibe nuevas propuestas de rendición, que no acepta. Varios milicianos deciden tomar al asalto el cuartel, cuyo único defensor era el propio guardia Moreno Royo. Aunque padecía alta fiebre, derrochó un valor extraordinario al repeler el ataque disparando sobre los asaltantes. Éstos, creyendo que había más defensores, deciden recurrir a la dinamita, lo que produce el derrumbamiento de la techumbre. Moreno Rayo continuo defendiéndose hasta agotar el último cartucho de fusil. Extenuado por la fatiga y la fiebre, cayó desfallecido, facilitando así su captura. Conducido a Ribadesella, sin tener para nada en cuenta su estado de salud, el comité revolucionario le somete a juicio sumarísimo, tras el cual fue fusilado. A título póstumo le fue concedida la Cruz Laureada de San Fernando.''
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